Mostrando entradas con la etiqueta Glifosato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Glifosato. Mostrar todas las entradas

Los campos se envenenan, las abejas se mueren


Un apicultor de Ramírez, departamento Diamante, Entre Ríos, denunció que debido a las fumigaciones de los campos con glifosato murieron 42 colmenas y se quejó de que esas prácticas, tendentes a asegurar buena cosecha de soja transgénica, no es avisada a otros productores para que tomen medidas, y además envenenan los arroyos con serios problemas para la población.

El apicultor consideró que tanto él como sus vecinos de campos cercanos están sufriendo una situación triste, en medio de cultivos que se están fumigando y donde está clara la intención de desmontar para hacer lugar a la soja, un monocultivo que hasta hace poco parecía imposible en nuestra provincia."No estamos bien, estamos dolidos por lo que nos pasó", dijo y explicó que tiene 42 colmenas muertas, dentro de un monte que fue fumigado para secar la chilca, pero el monte se secó totalmente y no quedó ningún árbol verde"."Lo que más me llama la atención es la falta de ética y de respeto de no habernos avisado". Dijo que sabe que la ley que prohíbe el desmonte está vigente "por eso trabajan a través del avión". En ese lugar, "hay un curso de agua importante y vecinos afectados por esta fumigación".

Hace más de 20 años que trabaja en esta actividad pero si en el campo se sigue de esa manera, lamentablemente "esta actividad se va a pique. Con desmonte y fumigación esta actividad se va a pique"."Me encanta que avancen, que tengan esas camionetas y esos tractores de seis gomas pero a mi enseñaron en la escuela y también mis padres, que a donde termina lo mío comienza lo de lo demás"."Ya no queda nada, al fumigar hasta las banquinas, terminan todo. Alguien tiene que asumir esta responsabilidad para que se hagan las cosas bien y podamos seguir trabajando".


Fuente: aim digital

DOLOR: Murió el niño esclavo en la empresa Nuestra Huella


El martes 16/11/10 murió Ezequiel, el niño de seis años que desde los cuatro era esclavizado por la empresa avícola, Nuestra Huella. El lunes de la semana pasada lo habían vuelto a operar, pero el tumor ya le había ocupado todo el cerebro. La corta vida de Ezequiel transcurrió la mayor parte de su tiempo entre la sangre y el guano de las gallinas y manipulando venenos con elementos cancerígenos de la empresa para cumplir a rajatabla con los topes de producción que la patronal le imponía a su familia.

La empresa no conforme con haber asesinado a Ezequiel, con haber envenenado a decenas de chicos y adultos, ahora se dispone a hacer desaparecer las evidencias y pretende trasladar rápidamente el cuerpo de Ezequiel y quizás cremarlo, fuera del alcance de cualquier pericia judicial que los comprometa y ponga en evidencia su responsabilidad por Ezequiel y por todos los niños y adulltos que manipulan venenos agrotóxicos en sus granjas.

Hoy miércoles 17, el presidente de la Fundación Alameda, Gustavo Vera, y el abogado Pablo Sernani, se presentaron a las 7 de la mañana ante la Fiscalía Federal de Campana. Allí dejaron un escrito en el que se solicita realizar una autopsia al cuerpo de Ezequiel para corroborar las causales de su fallecimiento y que esta tarea la realicen organismos competentes como el Médicos forenses, Facultad de Medicina y el INTI. Además del secuestro de la historia clínica del nene. Pese a que ayer movilizamos a Campana la Alameda retornó a la localidad en las primeras horas de hoy por el peligro que el cuerpo sea cremado o trasladado.

Solo dos coronas de flores recibió Ezequiel. Una con la leyenda “tus papis” y otra “la empresa”.

Ezequiel fue traído desde Misiones con su familia a fines de 2007 por uno de los reclutadores que opera al servicio de la presidenta de la empresa Nuestra Huella, Alejandra López Camelo y que cobraba $ 2500 por cada familia que lograba engatusar. La promesa era dejar la pobreza extrema de Misiones, por un trabajo estable y una casa segura, donde los chicos crecerían en el campo y junto a la naturaleza. Los costos del traslado correrían por cuenta de la empresa. Y la familia sólo tenía que limitarse a aceptar el paraíso que les regalaban. Entre la pobreza extrema y crónica y un futuro de vivienda y trabajo estable, ni lo dudaron.

Al llegar a la granja «La Fernández», la situación distaba mucho de lo prometido. Al padre lo pusieron a cargo de uno de los galpones, donde debía juntar miles de huevos por día, remover guano, juntar la sangre y distribuir el veneno. El tope de producción que le imponía la empresa era imposible de cumplir sin involucrar al resto del grupo familiar, lo cual era estimulado por los capataces de la empresa. Y si ese tope no se cumplía, se corría el riesgo de quedar sin trabajo y en la calle, esta vez a miles de kilómetros del lugar de origen y los conocidos. Además, la familia debía pagar la «deuda» que habían contraído por el traslado a Buenos Aires. Fue así que primero la esposa y luego los niños comenzaron a involucrarse en esas jornadas infernales de producción en el galpón. Lo mismo pasaba en los galpones vecinos, donde ya estaba naturalizado que todos los grupos familiares trabajen a destajo, pero sólo para conformar el salario del padre, un salario más bajo que el de un peón rural.


Cientos de familias más, son esclavizadas del mismo modo que la familia de Ezequiel en unas 70 granjas dispersas por Pilar, Zarate, Campana, Exaltación de la Cruz y Córdoba donde muchísimos chicos están expuestos a correr la misma suerte que Ezequiel. Esas granjas son propiedad de «Nuestra Huella», una empresa que gozaba de prestigio y liderazgo en el mercado avícola y que tenía clientes poderosos como Wall Mart y Carrefour, hasta que comenzó a conocerse su costado más oscuro: trabajo esclavo e infantil, alambrados electrificados, trata y tráfico de personas.




Las horas y horas de filmación de trabajo infantil durante el 2008, 2009 y 2010, la granja allanada con la gente esclavizada y la alambrada electrificada, las 30 granjas de la empresa donde el Ministerio de Trabajo constató fehacientemente trabajo infantil en Nuestra Huella, los más de cuarenta testimonios de víctimas de la empresa, las filmaciones de las persecuciones y los intentos de sobornos a los denunciantes, los datos precisos de los reclutadores, nada, absolutamente nada fue suficiente para que la Jueza Graciela Cione (Garantías en lo Penal de Campana) y Adrián Charbay (Federal II de Zárate y Campana) se dispusieran a impartir un mínimo de justicia en las causas que tramitan por reducción a la servidumbre y trabajo infantil y trata laboral y trafico de personas respectivamente. Quizás el hecho de que la presidente de la empresa, Alejandra López Camelo, sea prima hermana del intendente de Pilar , Humberto Zúccaro, cuñada del Secretario General de UATRE local Jorge Herrrera y que el ex intendente de Pilar, Sergio Bivort sea el abogado de la firma expliquen un poco acerca del manto de impunidad que rodea la empresa.


FUENTE: http://laalameda.wordpress.com/

Paraguay: De un país de aguas a un país transgénico


La soja transgénica es, por definición, agroquímico-dependiente. No se sostiene su desarrollo sin cantidades cada vez mayores de venenos herbicidas e insecticidas, provocando el primero de los problemas que preocupan: sus efectos sobre el medio ambiente.

Desde el año 1995, aproximadamente, hace su aparición la soja transgénica, provocando una verdadera explosión en el área sembrada con esta oleaginosa. A partir de allí se suceden problemas para el medio ambiente, alteraciones de la salud, especialmente en lo reproductivo, y un panorama futuro verdaderamente preocupante para los agricultores.

En 1995 hace su aparición un producto de revolucionaria concepción que venía a resolver la penuria habitual de los productores agrarios, acosados por los bajos rindes y los altos costos, se trataba de una variedad de soja denominada transgénica. Esta propiedad, su transgenicidad, lograda a través de la inclusión, por ingeniería genética, de un gen derivado de la caléndula, la hace resistente al glifosato, un herbicida de alta potencia que suprime todas las malezas que compiten por los nutrientes del suelo.
La soja transgénica tiene un efecto determinante sobre la economía particular del agricultor especialmente en Paraguay, pero también sobre el Continente.

Sin embargo, nadie advierte a este productor que su soja transgénica es ya casi maldita en Europa, en China, en Africa, en Medio Oriente; nadie quiere acallar el hambre con un producto que no es para consumo del pueblo.

Las enfermedades que los venenos agroquímicos producen van a pesar sobre una ecuación económica del país cuando haya que atender la dañada salud de los afectados, que seguramente recaerán sobre el ya debilitado sector público. Y ante esta sumatoria de aumento del gasto en salud más la imposibilidad de seguir vendiendo un producto que nadie quiere comprar, nos vamos a encontrar con la dificultad de producir una alternativa posible en un suelo desgastado por el Glifosato, invitamos a compartir este analisis de forma colectiva para comprender mas a nuestro continente y especialmente al hermano Pais de Paraguay.

Fuente: Aporrea.org

Glifosato Toxico de Argrentina


Marie-Monique Robin, autora del libro El mundo según Monsanto, planteó los peligros ambientales de la producción de soja transgénica y de la utilización de herbicidas. Entrevista realizada por Sebastián Geraldo para www.habitaturbano.tv

La Guerra de la Soja



El espacio de los Servicios Informativos de TVE “En Portada” traslada al espectador a Paraguay y Argentina, dos de los mayores productores de soja transgénica. Este alimento es el más rentable para las empresas que engordan animales para luego venderlos para consumo humano.

Intelectuales y agricultores denuncian en este programa de TVE que la producción de soja es una nueva forma de colonizar América Latina.

En todos los países en los que crece el cultivo de la soja, el campo se está despoblando. La soja transgénica, para ser rentable, necesita cultivarse en grandes extensiones de tierra y precisa muy poca mano de obra. Debido a esto y al uso de agroquímicos, los campesinos abandonan la tierra. “En Portada” ha visitado los lugares donde se han instalado estos nuevos refugiados, provocando graves problemas sociales.
GUION: LUCIA OLIVA
REALIZADOR: JOSE JIMENEZ PONS
IMAGEN: JOSE LUIS DE LA TORRE
SONIDO: JOSE LUIS OLIVA BRAVO
MONTAJE: ALEJANDRO CID-
PRODUCCION: ANA PASTOR

Campesinos reales padecen cancer


Unos 300 afiliados santiagueños a la obra social de trabajadores rurales Osprera padecen cáncer, según un relevamiento realizado por el Colegio de Ingenieros Agrónomos de la provincia de Santiago del Estero, que sospecha sobre la incidencia del uso de agroquímicos en la generación de la enfermedad.

La preocupación de la entidad surgió luego de denunciar públicamente en 2008 que no había controles efectivos en el uso racional de agroquímicos que se aplican sobre los cultivos, particularmente de soja.
El presidente del Colegio, Juan Carlos Tula Peralta, dijo a la prensa local que "debemos controlar el uso de agroquímicos porque puede tener relación directa (los casos de cáncer en peones) con el uso indebido en los campos".

Si bien el relevamiento que hicieron no tiene un carácter científico, sirvió para alertar a la población y a las autoridades sobre el empleo indiscriminado del glifosato y su posible incidencia en la salud de la comunidad rural.

Asimismo, alertó sobre el potencial problema para la salud del peón rural y su entorno familiar porque los efectos de los productos químicos, en general, no son inmediatos, sino acumulativos en el tiempo, por lo que dentro de algunos años o décadas podrían aparecer secuelas hoy impensadas.

Tula Peralta reveló en mayo que en la provincia se producen más de cien nacimientos anuales de bebés con malformaciones, que están relacionadas con el uso de agroquímicos. Asimismo, explicó en ese momento a la prensa local que los datos surgieron de una investigación que efectuaron sus colegas durante más de un año en el interior provincial.

La aplicación de glifosato para combatir las pestes en los cultivos de soja se volvió común en la provincia debido al incesante incremento del área sembrada con esa oleaginosa.

Via: Diario Hoy

Nacimientos de Bebés con Malformaciones


Una seria advertencia por el uso del glifosato

El médico Rodolfo Páramo, del Hospital de Malabrigo, reveló que la proporción de nacimientos de bebés con malformaciones es muy grande, como así también los distintos tipos de cáncer. Y advirtió contra el uso indiscriminado del glifosato, el "cual no se degrada al contacto con la tierra".

En una nota publicada en Reconquista, Edición 4, el pediatra Rodolfo Páramo habló sobre la inquietud originada a raíz de la aplicación de agroquímicos para la siembra en la zona y los casos de cáncer que se produjeron en los últimos diez años en Malabrigo, además de casos de nacimientos con malformaciones congénitas. Aseguró que el glifosato no se degrada al contacto con la tierra e indicó que la población debe presionar por sus derechos y sobre quienes tienen que ejercer el control en Malabrigo.
Páramo comenzó explicando que hubo reuniones "en varias oportunidades a partir de una inquietud del abuso de ciertos productos agroquímicos, lamentablemente por propaganda mentirosa de Monsanto que es la que creó el glifosato con denominación Round-Up. Cuando Monsanto, hace un año y medio o dos quiso cobrar regalías por haber introducido la soja transgénica en la Argentina se olvidó que a esta no la patentó, pero sí el glifosato Rendhat, con un período que el productor no pueda fabricar ese producto agroquímico.
En el año 65 ó 66 Monsanto creó el producto e ingresó a la Argentina y en esa década o la del 70 y siempre dijo que era levemente tóxico, que no producía daños, que no producía absolutamente nada con respecto a la salud de los seres humanos. Da la casualidad que en Malabrigo, de 10 años a esta parte, estamos teniendo una incidencia de cánceres de distinta variedad y no lo podemos explicar.
Malabrigo tiene un promedio de 15 a 20 nacimientos por mes y en menos de un año tuvimos 12 chicos nacidos con malformaciones. La incidencia es impresionante".

Recordó que "en esa época, las arañas (equipos fumigadores) circulaban por las calles de Malabrigo derramando productos con los que habían fumigado en los campos en los alrededores. También por vía aérea. Y por esta vía se fumiga utilizando glifosato con sustancias sulfatantes que hacen que las gotas sean más pequeñitas y se adhieran más prontamente, pero la incidencia que tiene la fumigación aérea es que las gotas con sulfatantes quedan en suspensión en el aire y son fácilmente transportadas por los distintos vientos. Si estamos usando el glifosato con algún sulfatante que hace que la gota sea más pequeñita y que se adhiera más fácilmente, no se tiene en cuenta la dirección de los vientos que predominan en nuestra localidad".




 
|  No Nos Maten. Blogger Template By Lawnydesignz Powered by Blogger